Cuando Edward recogió el bolso de Bella, se marchó a su casa para que tomar una ducha rápida antes de recogerla. Cuando entró en la en ella, el olor que inundaba la casa le confirmo que su madre aún estaba en la cocina.
-Hola mamá. ¡Buenos Días!
-Ed cariño… como no has venido con tus hermanos antes!… acabo de recoger la cocina, pero te caliento algo de desayuno…
-No mama, déjalo gracias… la verdad es que he desayunado fuera y ahora he venido a cambiarme porque voy a ir a Port Ángeles.
-Es muy pronto hijo… anda quédate un rato conmigo.. Desde que os volvisteis adolescentes no pasáis nada de tiempo con vuestra vieja madre.
-Ma… tú no eres vieja… y aunque sabes que me encanta estar contigo, ¡aunque me chantajees emocionalmente!… no puedo quedarme… esto… es que… tengo una cita..
-¡Edward amor! ¿Una cita? ¿Pero con quien? ¿Cómo? ¿De dónde?
-Ma.. ma…. No tantas preguntas…ahora voy a ducharme y cambiarme… pero prometo contarte..
-¡Edward! No me dejes así… ¿Quién ese es muchacha? Tiene que ser muy especial para que tu decidas salir con ella
-Lo es ma, lo es… no es como las típicas chicas que me acosaban. Ella es… diferente…
-Bebe! Me alegra que encontraras alguien especial, sabes que no era bueno ese reclutamiento tuyo. Eres guapo, joven y con talento… pero hay una vida detrás de tu piano…me alegro de verdad, necesitabas empezar a comportarte como un chico adolescente normal, y no el ermitaño y malhumorado " de los hermano Cullen"
-No creo que fuera así, ma
-Si hijo… lo eras, sé de sobra como eres en casa y como cambias tu comportamiento de puertas para dentro. No puedes estar siempre protegiéndote de todo y de todos… por que hayas sufrido una vez, no tiene que volver a pasar… ¿No te es suficiente prueba el amor que te tenemos?
-Si ma, pero es diferente… vosotros me habéis ayudado y demostrado mucho… no sé si pueda algún día agradeceros todo.
-Edward mi amor… no tienes nada que agradecer… pero..
-Pero????
-Si quieres hacerme feliz…. Anda arréglate he intenta comportarte como una adolescente
-ma…¿Sabes lo que me estas pidiendo?
-Si hijo.. claro que lo sé… tú no eres Emmett ni Jasper. Aunque eres el pequeño, siempre has sido el más maduro. Y tu rebeldía no ha sido como la de ellos.
-Ma… ya sabes porque son así… lo suyo…
-déjalo aquí… no hay que hablar del pasado.., ahora ponte guapo y deslumbra a esa chica..
-Ja! Eso sí que va a ser difícil…
-¿Por qué lo dices hijo?
-¿Crees que no he intentado deslumbrarla? ¿Crees que no he intentado que se fijara en mi?¿Que no sucumbiera a esa sonrisa o esas miradas que todos decís que poseo, y que me han causado más problemas de los que me gustaría?
-Y si no te han servido de nada ¿Cómo es que tienes una cita con ella?
-Esto… como decirte…
-Edward! ¿Es la chica con la que discutías tanto?
-Sip
-¿LA misma que se enfrento a esa chica que te acosaba?
-Sip
-Entonces si la habías deslumbrado… nadie es capaz de no hacerlo cuando te mira realmente a los ojos. Edward cariño, si discutía contigo tanto, es por querer camuflarte bajo ese halo de arrogancia, y chulería. Pero tengo la intuición que esa chica, es la única que realmente ha conseguido ver detrás de todo ello.
-No lo sé, ma… si se que ayer noche, cuando los chicos nos encerraron juntos…cuando dormimos abrazados… me sentí…- Edward intentaba pensar en la palabra adecuada.- ¡en paz!
-Pues corre… dúchate y vete a por ella… y no dejes que tus miedos y tu soberbia te cieguen y la alejes de ti.
-Gracias ma…
Después de abrazar a su madre, subió las escaleras de dos en dos, hasta llegar a su cuarto. Preparo la ropa que se pondría y se metió bajo la ardiente ducha. Esme siempre ha sido su mejor amiga. Siempre ha podido hablar con ella, y el contarle sobre Bella, le había dado algo más de fuerza. Relajo sus músculos, los cuales estaban tensos por los nervios de su cita, y se apresuro a vestirse. La charla con su madre le había demorado, y no quería que ella pensara que la dejaba tirada.
Mientras Bella, ya estaba arreglada esperando a que él llegara. No había necesitado finalmente tanto tiempo, estaba tan ansiosa que ni siquiera la ducha la relajó. Edward la removía sus cimientos. Y no sabía a cual, de las múltiples personalidades que le había mostrado era la correcta. Era un misterio que desde hacía tiempo le venía quitando el sueño.
Hoy se proponía averígualo, habían pasado una hora desde que la había dejado en casa, y él no aparecía. Los nervios volvían aflorar
-¿Y si se ha arrepentido? ¿Y si el beso no significo nada para él? Pero él había dicho… no Bella… no te hagas ilusiones… ya sabes que es muy cambiante…y además… alguien como él es imposible que no haya estado con nadie…¿Y si está jugando conmigo por todas nuestras disputas?
Bella se debatía internamente, y cada vez que se hacia una pregunta, de nuevo aparecían mil más. Nerviosa recorría el salón esperando que él llegara. Había pasado el trapo por el mismo aparador, unas mil veces. Recolocado los cojines otras cien, ordenado las fotos del recibidor unas quinientas. Y seguía haciéndolo compulsivamente. Un ligero golpe en la puerta, la saco de sus pensamientos. Corrió hasta la puerta, pero no llegó a ella ya que tropezó con la alfombra.
Edward estaba impaciente en la puerta, se había retrasado y esta temeros de que ella estuviera enojada. Un fuerte ruido sordo, se escuchó tras la puerta, seguido de un lamento.
-¡Ahhhh!
-¡BELLA!- pero ni contestaba ni abría la puerta.- ¿Bella estas bien?.- Nada.- ¡BELLA ABRE LA MALDITA PUERTA O DIME QUE PASA!.- Su voz se tornaba cada vez más preocupada.
Con decisión comenzó a buscar una segunda llave de la casa, en los sitios habituales. Pero no la encontró.
-BELLA …NO TE MUEVAS DE DONDE ESTES, VOY A BUSCAR UNA ENTRADA!
Realmente estaba preocupado, ella misma le había comentado su habilidad para los accidentes. Y el golpe y la exclamación no dejaba dudas de lo sucedido. Busco una puerta trasera, pero él la halló cerrada.
-maldición!.- Cuando estaba a punto de echarla abajo, se dio cuenta que la ventana del segundo piso estaba abierta, y que el árbol del jardín, llegaba hasta ella.
-¡Joder lo que hay que hacer por una chica!
Trepo por el mismo y se adentro a la vivienda. Una vez dentro se percato que se encontraba en el cuarto de Bella. Era una habitación pequeña con las paredes de un verde apagado. La colcha y cojines de la cama, eran de un malva brillante, que daba algo de alegría a esa habitación. Se pudo dar cuenta, que aún no tenía el sello de ella. Pues parecía demasiado sombría, como si un hombre hubiera intentado decorarla, con viejos muebles destartalados.
Pero recordó que estaba en esa casa por otros motivos, que no eran inspeccionar la habitación de Bella. Por lo que bajo las escaleras a una velocidad infraumana. Cuando llego al pequeño hall de la casa, se encontró a una Bella inerte tirada en el suelo.
-¡Bella!
Gritó mientras corría a ella, vio que su pie estaba enganchado aún en la alfombra, y al parecer se había golpeado bastante fuerte. Intento despertarla ligeramente pero ella no respondía. Busco el baño y el botiquín sacando un bote de alcohol y un algodón. El cual empapo con el liquido y se lo acercó ligeramente a ella.
-¿Qué ha pasado?. Dijo aun aturdida.- ¿Cómo has entrado?
-Bueno, lo primero no te puedo decir exactamente, pero al parecer tropezaste y lo segundo… bueno veras… al oír el golpe y ver que no respondías… tuve que entrar por la ventana de tu cuarto
-Oh! – fue todo lo que consiguió decir.
-Vamos Bella, te llevaré al hospital para que te cheque mi padre. Has estado inconsciente y puedes tener algún golpe en la cabeza…
-No… no me lleves al hospital… me encuentro bien!
-Pero yo me quedare más tranquilo…
Bella intentó resistirse, pero le fue imposible, ya que en un ligero movimiento, Edward la cargaba en brazos y se dirigía a su coche. En la callé, se las ingenio para abrir la puerta y sentarla cómodamente, en el asiento del acompañante.
Ella aún algo aturdida, se dejo mimar. Cosa que él estaba haciendo muy bien.
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