Después del la vergüenza espantosa que pasaron las chicas, no les quedo ganas de ver a los chicos durante la noche. Aunque Emmett y Jasper lo intentaron en repetidas veces, siempre se encontraron la puerta de ellas bien cerrada.
Los primero rayos de sol, empezaban a entrar en los dormitorios, y un repiqueteo de despertadores, empezaba a inundar la tranquilidad de la casa. Esme fue la primera en bajar aún en bata y camisón, a preparar el desayuno de su familia. La cual se había incrementado con tres chicas. Decidió partir fruta y preparar sus deliciosas tortitas.
El aroma del desayuno junto con el del café, fue subiendo por las escaleras hasta los cuartos. El primero en sentirlo fue Emmett, el cual bajo como un rayo, ya duchado y preparado.
-ARRIBAAAAAAAAAAAAAAAAA- Empezó a golpear las puertas de sus hermanos y las chicas.- Mama ha preparado Tortitas…y no pienso esperaros… panda de remolones…
-Va…va…. No seas cansino…- Salió Jasper de su cuarto a medio vestir.- ¿como tardas tan poco?.. Joder tío... ¿tu te duchas?...
-Claro que si, Brother!... yo no tengo la culpa que Eddy y tu tardéis como una nenaza…
-¡Nenaza!... la has cagado tío… maricón el ultimo que llegue a la cocina….- Jasper salió corriendo por las escaleras delante de su hermano
-Ehhhhh tramposoooo…¡MAMAAAAAAA! NO LE DES TORTITAS A JAX POR TRAMPOSO!!!!!!!
-¿Siempre tienes que levantarte gritando?- le pregunto Edward bajando tranquilamente detrás del revoltoso de su hermano…
-¿Y tu siempre tienes que levantarte con un humor de perros?
Edward rodó los ojos y entró en la cocina. Después de saludar a su madre con un beso en la mejilla, se sentó a desayunar.
-¿Y las chicas?- pregunto inocentemente Esme
Los tres se encogieron de hombros y siguieron llenándose los platos con las tortitas. El plato de Emmett parecía una montaña, recubierta de chocolate y mermelada de arándanos.
-Aggg! ¿Cómo puedes mezclarlo todo?
-Tomm…tamm… semezzclaa...e...n... el…estommmaagommm…- Dijo con la boca llena, sintió como le daban una colleja y casi se le va la comida por otro lado. ¡Auch! Eso dolió… además casi me ahogo
-¡Eso es para que no vuelvas hablar con la boca llena!- le regaño Rose, la cual acababa de entrar acompañada de las chicas
-¡Bien hecho cariño!- la felicitó Esme.- no se qué os gusta para desayunar, así que he preparado de todo… ¡ sentaros!
-Ohh… gracias…. No tenía que haberse molestado- Le agradeció dulcemente Alice, mientras se sentaba al lado de Jasper.
-¿Quedan tortitas o se las ha comido el oso?
-Tranquila Rose, tengo más preparadas y fuera del alcance de mi hijo.- le dijo pasándole otra bandeja llena.
-mmmm esto esta delicioso!- felicito Bella.- Me recuerda a las de la cafetería de ayer.
-SIP… por estas son mejores!- contesto Edward mientras sonreía a Bella.
-¡Creo que vuestra madre os mima demasiado!
-Eso es cierto, querida… pero que le voy hacer… son mis niños
-¡Buenos Días!- saludo Carlisle entrando en la cocina y besando a su mujer. Las chicas sintieron vergüenza ante su presencia y agacharon la cabeza.- ¿cómo te encuentras hoy Bella?
-Emmm… esto… Bien. ¿Puedo ir al instituto?
-No Bella, Aunque no te has vuelto a desmayar, prefiero que hoy estés con Esme en casa. He hablado con Charlie hace unos segundos…
-¿Y?
-Bueno, al parecer se va a demorar más. Hay una fiera salvaje que está atacando excursionistas justamente en la linde, por lo que hoy saldrán de caza junto con la policía del otro pueblo. No cree que pueda regresar hoy, y es probable que se quede una semana. Así que hoy cuando lleguen los chicos de la escuela, tendrás que recoger algo más de ropa. Ya que te quedaras con nosotros hasta que regrese tu padre.
-No es necesario… de verdad… yo sé cuidarme sola. No quiero molestarles más ni causarles problemas.- Concluyó lo último en un susurro, ya que la vergüenza del día anterior todavía estaba presente.
-De eso nada querida.- protesto Esme.- No eres molestia, además no me quedaría tranquila sabiendo que estás sola…Hoy arreglaremos el otro cuarto para ti. Donde estaban anoche no tiene mesa de estudio.
A Edward le brillaron los ojos ante la perspectiva de tener a su novia, en su casa y en el cuarto que estaba frente al suyo en la tercera planta.
-Yo te acompañare cuando llegue! También yo prefiero que no te quedes sola…
-Pero Edward!... me he cuidado solita y hasta ahora lo había hecho muy bien…
-Ya.. puede… pero ahora eres mi novia, y no te quedaras sola… ¿y si vuelves a tropezar?
Bella bufo ante el comentario, y Esme y Carlisle los miraron con una sonrisa en su cara.
-¡Está bien!.- accedió con una voz de niña pequeña y un ligero puchero, lo que arrancó la risa de todos.
Unos minutos después todos se marcharon dejando a Esme y Bella solas en la casa. Ayudó a recoger la cocina, y siguió a Esme por la casa hasta el cuarto donde se quedaría toda la semana.
-Mira cariño!, este es el cuarto… estaba preparado para la llegada de otro miembro… pero como al final no pudo ser, la dejamos preparada de todos modos…
-¿para otro miembro?
-Si. Pero hubo problemas con los papeles de adopción en el último momento. Como ya habíamos acogido a tres chicos, decidimos adoptar a una niña, pero tres días antes de firmar la madre de ella la reclamó.
Bella se quedo pensando en lo que Esme la estaba contando, mientras esta habría las ventanas de la habitación. Era bastante espaciosa y las paredes estaban pintadas en un violeta claro. Los muebles eran todos blancos, dándole mucha luz a la estancia. Las estanterías estaban repletas de cuentos infantiles y peluches. La colcha de la cama, era de un tono violeta más oscuro que la pared. Era la habitación de sus sueños.
-Esme! ¿Son todos adoptados?
-Si querida… ¿no te lo había dicho Edward?
-No, la verdad es que no hemos hablado mucho… más bien hemos discutido
-Oh lo siento… tal vez debería haber dejado que te lo cuentee él. Pero en fin… lo hecho esta.
-¿Desde cuándo lo sabe él?
-Oh… desde siempre. El fue el primero en venir a la casa, tenía 5 años cuando lo adoptamos. Al año siguiente acogimos a Emmett y Jasper, con 7 y 8 años.
-perdone que le pregunte… pero me parece extraño que adoptaran a niños tan mayores.
-tranquila querida… he sido yo la que ha abierto la boca, así que no me molesta que me preguntes.- Se quedo pensando unos segundos. Se sentó en la cama y palmeo a su lado para que Bella la acompañara.- No es normal, de eso somos conscientes mi marido y yo. Pero también pensamos que hay muchos niños necesitados de cariño, que no son adoptados por ser mayores. Eso nos parecía una injusticia. Es verdad que han sido más problemáticos, y que les ha costado adaptarse, pero sinceramente creo que se merecían una oportunidad. Aunque son revoltosos, rebeldes, etc.… me siento orgullosa de ellos, puesto nos han respondido a nuestro cariño, con mucho más del que la gente se pensaba que nos darían.
>>Emmett es mi niño pequeño, siempre ha sido muy infantil y eso me gusta de él. Cada vez que ha estado en el calabozo de tu padre, se tiraba una semana detrás mía, dándome besos y abrazos para que le perdonara. Jasper, que es como el cerebro en la sombra…- rio ligeramente pero continuo.- cada vez que quiere que le perdone, me invita a salir con él, llevándome a una exposición al cine… o lo que vea que necesito en ese momento… y luego esta mi Edward. Él es el más especial, no hay nada de él con lo que no me haya sentido orgullosa de ser su madre. Y también es por el que más me he preocupado, pues no es como sus hermanos.
>>Cuando los vi en el orfanato, cada uno de ellos me despertó un instinto diferente. Ellos nos necesitaban, y nosotros a ellos. No te niego, que muchos nos dijeron que habíamos elegido mal. Pero yo les decía que eran unos ciegos y unos necios… ellos más que nadie necesitaban ese cariño. No por ser diferentes al resto y más mayores, se les debía dejar en un rincón.
-¡Creo que para hace lo que ustedes hicieron hay que tener un gran corazón!
-No querida… solo hay que desear amar… ¿Qué importa que fueran unos bebes o unos niños?. Al fin y al cabo, yo deseaba ser madre… y gracias a ellos lo soy.
-si no me hubiera contado… nunca me lo hubiera imaginado.
-A eso me refiero… no podemos decir a nuestro corazón a quien entregar nuestro amor. Él elige propiamente. Cuando les mire a los ojos, sabía que los amaba sin conocerlos… por eso los traje conmigo.
-¿Por qué fue aparar Edward a un orfanato?
-Eso es más complicado hija… es mejor que él te lo cuente.
-No se...pero estoy pensando que su forma de esconderse tras esa fachada… es por algo relacionado con su pasado.
-Eres intuitiva Bella, pero no puedo decirte más. Lo que si te digo es que me agrada, que hayas descubierto al autentico Edward. Él es muy especial, y poca gente ha sido capaz de verle tras esa fachada. ¿Qué pensaste cuando le conociste?
-Que era un presuntuoso, egocéntrico. Que pasaba de todos y de todo, que no le importaba nada salvo él. Engreído, chulo, mal educado, grosero, déspota… ¿Quieres que siga?
-No hija… me hago a la idea… además él me ha contado todas vuestras discusiones. Pero dime… ¿Ahora qué piensas?
-No se… en un fin de semana he visto cosas completamente diferentes. Caballero, atento, cariñoso, protector, romántico, sensible… Es alguien completamente diferente.
-Ese es mi niño. Ese que acabas de describir es el autentico Edward.
-Si… me voy dando cuenta de ello… pero a veces veo algo en su mirada… no sé cómo explicarlo…
-notas sus ojos vacios, o con miedo… distantes y enigmáticos..
-Si… pero dista mucho de lo que realmente demuestra.
-Siempre ha sido muy retraído. Y cuando él te cuente su vida. Sabrás porque ves todo eso en sus ojos… pero tendrás que tener paciencia.
-me imagino… pero tengo bastante miedo
-No temas, él está enamorado de ti, y desde la primera vez que te vio. Solo que no sabe cómo expresarlo. Pero su mirada ha cambiado, es feliz y es gracias a ti.
-¿Estás segura?
-Si hija… una madre sabe esas cosas…
-puede ser… ¡pero tiene tantos secretos!
-Poco a poco los iras descubriendo… él se está mostrando tal y como es, y en breve te contara todo…
-ahhhh…- Suspiro.- Tendré que tener paciencia
Esme la abrazo y la beso en la cabeza, en un gesto maternal. Bella notaba que Esme era de las personas, que tenia muchísimo amor que dar, y lo entregaba sin miedo a todas las personas que había a su alrededor. Con ella no se sentía incomoda, la sentía más cerca que hasta su propia madre.
Después de limpiar la habitación y ayudarla con el resto de la casa. Esme se metió en la cocina a preparar el almuerzo para los chicos. Esme era una madre y un ama de casa entregada, irradiaba felicidad y eso contagiaba a Bella. . Le era fácil hablar con ella, con lo que acabo contándole toda su vida en Phoenix
Mientras preparaban un asado y el postre, ambas cantaban y bailaban en la cocina, una nueva versión Rock de la canción Umbrella (versión the Baseball). Estaban tan metidas en su propio mundo, que ninguna se percato que tenían audiencia en la puerta de la cocina.
Edward y su padre, miraban divertidos como ambas mujeres bailaban y cantaban. Carlisle, le guiño un ojo a su hijo y se encamino hacia su mujer, por lo que Edward hizo lo mismo. Ambos las cogieron y comenzaron a marcar algunos pasos de Rock and Roll, mientras cantaban y escuchaban la canción junto a ellas.
La cocina se inundo de risas, mientras las parejas daban vueltas. Edward tuvo que sostener un par de veces de la cintura a Bella, pues tropezó varias veces. Pero lejos de salir huyendo como lo hacía siempre que alguien le pedía bailar. Se entregó completamente a los deseos y movimientos de su novio. Cuando termino la canción y empezaba a escucharse las cuñas publicitarias de la radio. Unos aplausos, silbidos y vítores procedentes de los otros dos miembros de la familia, los sacaron de su burbuja.
-Bravo!!!!!... Bella… ¿No sabía que tenías tanto arte en los pies?- Se burlaba Emmett
-¡ya quisiera ver un oso bailando esto!
-Ehhh muñeca! Que el Rock es lo mío
-pensaba que lo tuyo era comer e invernar!
Emmett se quedo sin respuesta ante el comentario de la muchacha y todos estallaron en risas
-Bueno chicos! Ya que estamos todos… poner la mesa que la comida esta lista… además el postre lo ha hecho Bella, y tiene una pinta estupenda..
-Es verdad!.. Las chicas nos dijeron que sabía cocinar…
Edward levanto una ceja a Bella interrogante.
-No me mires así, Edward… también hay muchas cosas de ti que no sé…
-Cierto… pero no tenias pinta de saber cocinar…
-Oye…- le palmeo en el brazo.- ¡que sea torpe con mis pies, no significa que lo sea con mis manos!
- wouuu brother!!! ¡Pues si que tienes suerte!... en el amor no hay que ser hábil con los pies… pero las manos son otra cosa….
-¡EMMETT!!!!- gritaron Carlisle, Esme, Bella y Edward. Estos últimos visiblemente sonrojados
-¿Qué?- pregunto haciéndose el inocente y saliendo de la cocina con los utensilios para poner la mesa.
Después de comer, Edward llevo a Bella a su casa para poder recoger cuanto necesitaba para quedarse una semana. Sus libros del instituto, ropa, más cosas para su aseo y un pijama. Puesto se negaba a volverse a poner el de las supernenas.
Cuando tuvieron todo listo, cerraron bien la casa y cargaron el coche.
-¿preparada para aguantar a Emm y jax una semana?
-Nop… esos dos me dan mucho miedito…
-tranquila… los mantendré a raya.
Le abrió la puerta del copiloto, pero antes de que accediera, la agarro por la cintura y la atrajo hacia él. La beso dulcemente y se alejo de ella dejando sus frentes apoyadas.
-no sabes lo feliz que me hace que pases una semana a mi lado.
-¿y eso por qué?
-porque así finalmente nos podremos conocer mejor.
-Eso espero Edward… porque cada día me sorprendes y me intrigas mucho más…
-Tú también me sorprendes. ¡Eres tan diferente a las otras chicas!
-¡Siempre me han dicho que soy un bicho raro!
-Pues me encantan los bichos
-y a mí los misterios.
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