Capítulo 12 Miedo

En aquella mismo a reunión acordamos que deberíamos sacar más información de las actividades de James. Tendríamos que conocerle en esa faceta tan oculta, y así podríamos tenderle una trampa o emboscada. A ninguno de los presentes nos agrado la idea de que se acercara mucho a nuestras mujeres. Pues era una hombre sumamente cruel y peligroso. Eso ya lo habíamos confirmado.

Mi amigo Jasper, junto con su padre, fueron los que aconsejaron que lo siguiéramos y le tendiésemos la trampa en el mismísimo Nueva York. Pero dejar tanto tiempo a las damas, se nos hacía una tarea bastante ardua. Ninguno de los presentes quería dejarlas sin protección. Pues corríamos el riesgo de ser descubiertos y ponerlas en peligro.

Con lo que decidimos que iríamos en diferentes turnos. Los primeros en viajar y seguirle, serían Carlisle y el General Withlock. El viaje sería ocultado por el trabajo de ambos. Los siguientes, mi padre y yo y así sucesivamente. Él único que no viajaría pues lo podría reconocer fácilmente seria mi futuro padre político.

James, conocía a la perfección a Charlie, además de que podrían reconocerle y alertarle de su presencia en la ciudad. Tendríamos que tener todo preparado para la semana entrante. Después de esa extraña reunión, cada uno corrió a encontrarse con su prometida u esposa. Ellas no sabían de estas reuniones, y si sospechaban deberíamos decirles que eran sobre cuestiones de nuestro futuro.

Pero todos estábamos convencidos que tarde o temprano nos descubrirían. Nuestras mujeres además de hermosas eran sumamente inteligentes y no podríamos ocultárselo durante mucho tiempo. De hecho la primera en cuestionarnos lo que hacíamos, era nuestra queridísima amiga, la Srta. Alice.

Como sabía que no podría acorralar o cuestionar a su padre, decidió interrogar a mi amigo Jasper. Él cual era incapaz de negarle nada a su pequeña prometida.

-Jasper querido, ¿podrían decirme a que se debe que nos dejen tanto tiempo solas?- Le pregunto directamente, lo que hizo que Rosalie y Bella, arquearán sus cejas cuestionándonos a nosotros lo mismo.

-Esto… veras querida… solo son reuniones para terminar de organizar nuestro futuro. Ya sabes amor, los contratos de matrimonio, dotes, trabajos…

-Si, si…¡¡Ustedes se creen que nosotras nos vamos a creer eso!! Jazzy querido, sé que me ocultas algo y sabe lo que odio las mentiras.

-No las estamos mintiendo…- Acorte yo.- Alice, sabes que la considero como una hermana… querías que las miento.

-Edward, por la misma razón… por qué nuestras familias se conocen desde antes de que naciéramos, sé que me ocultan algo.

-Yo creo lo mismo querido.- Me dijo mi Bella, acercándose más a mi.- Últimamente estas ausente y note que mi padre está en la misma situación. Y veo en la cara de todos los caballeros que tenemos cercanos, la misma expresión en los ojos. ¿Qué ocultan, amor?

-Bella, es mejor que no se enteren de lo que son esas reuniones. Solo puedo decir, que no es nada de lo que se tengan que preocupar.

Ella asintió sin estar muy conforme y me alzó los brazos para que la abrazara, gustosamente la recibí en los míos. Pero lo que no esperaba fue el motivo de tal muestra de afecto delante de nuestros familiares y amigos.

-Edward querido, si esto tiene que ver con mi secreto… y creo que estoy en lo cierto… debes decírmelo.

-Bella amor… caminemos un poco.

Sabía que estaba atrapado, mire a mis amigos y les pedí que primero me dejarán hablar con Bella, antes de que contarán algo a sus prometidas. Ellos asintieron e informaron a nuestros familiares.

Cuando salimos de la casa de Swan, que es donde ellas estaban reunidas, salimos a pasear por el hermoso lago, parándome en el mismo árbol donde la vi por vez primera. Me acomode y le pedí que me acompañara. No encontraba palabras, y la verdad es que temia el temperamento de esta dulce mujer. Ya me había demostrado desde ese día, cuan orgullosa y testaruda era. No sabía cómo se tomaría el que hubiese desvelado su secreto. Pero no tenia escapatoria, ella era muy perceptiva y sé que Alice, fue la primera por se la más impulsiva. Pero mi hermosa dama, era de las que si llegan a tomar una decisión, nadie se la sacaría de su bonita cabeza. Y sé que ella tenía la disposición de saber toda la información y llegar hasta el final.

-Edward querido, vas a decirle lo que esconden.

-Si amor, pero temo tu respuesta.

-¿No debe ser la mujer la que teme ese tipo de cosas?

-Seamos sinceros, ni tú ni yo somos como marca la época. Y perfectamente se que no te va a agradar lo que te cuente.

-Entonces, temiendo mi respuesta… ¿Por qué lo hacéis?

-Porque es mi deber y es por tu seguridad y bienestar.

-Entonces habla sin rodeos. Ya que si es por nuestro bien, no deberías temer mi respuesta.

-Bella,- No sabía cómo hacerlo, así que pensé en decírselo directamente.- Voy a vengar tu deshonra.

-¿Quéeee?

-Bella, antes de enfurecerte déjame hablar, por favor.- Ella asintió pero note en sus ojos la furia que estaba conteniendo.- Amor, lo que hizo ese tal James, no tiene nombre ni perdón. Te amo tal y como eres y no me importa en absoluto lo que él te hizo… pero eso es hasta cierto punto. No puedo consentir que mi prometida quede marcada o que su familia sufra las consecuencias de un acto tal vil y atroz. Sé por lo que tu misma me comentaste, que posiblemente ese caballero no nos deje ser felices. Él se podría presentar en cualquier momento y arruinar nuestra felicidad. O lo que más miedo me da… que te vuelva a dañar.

Debo protegerte, y para ello… lo primero que he de hacer, es librarte de él y que pague por sus pecados. Sé, que si hubiera ido directamente a enfrentarle… quizá hubiera corrido la misma suerte que tu amigo… y no me perdonaría dejarte sola en esta vida sin protección. Por lo que decidí buscar el apoyo, el consejo y la ayuda de todos cuantos te aman y te rodean.

-Eso quiere decir… ¿que mi padre sabe?.- Ahora sus ojos eran acuoso, no había rencor, pero si miedo.

-Si amor, él fue el primero en enterarse junto con mi padre. Él comprendió enseguida porque cambiaste después de…

-la muerte de Jacob…

-Si, él solo pensaba que sufrías por su perdida. Pero ahora que sabe la verdad, él quiere lo mismo que yo. Restaurar tu honra.

-¿Pero James es peligroso?

-Lo sabemos amor. Hemos estado investigando y aún tenemos que averiguar más cosas sobre él. No queremos anticiparnos a nada y que esto salga al revés de lo que planeamos. Queremos que él pague por sus fechorías e intentamos que fueran por temas legales. Pero es escurridizo y cuenta con el apoyo de su padre y…- Dude si continuar

-¿Y?

-Y de la que llaman Mafia o Cosa Nostra.

-¿No entiendo?

-Amor, al parecer el está implicado con los Italianos que están copando todo el vandalismo, asesinatos, corrupción y una larga lista, en Nueva York. Sabemos poco de ello, ya que los diarios no dicen gran cosa, y la policía está un poco cegada ante esta agrupación.

-Edward… es peligroso… no soportaría..

-suuuuuushhhhh! No temas amor!, Vamos a intentar hacer las cosas bien, y no queremos poneros en peligro. Todas estaréis protegidas.

-No temo por mi, Edward… temo por vos. No podría soportar perderte, no ahora que me has conseguido hacerme feliz. No tendría nada sin ti.

-Bella… tu ahora eres mi vida. Antes no tenía nada y ahora… lo tengo todo gracia a ti. Pero no puedo permitir que siempre estés en peligro.. ¡Entiéndeme amor! Es mi deber.

Bella se quedo callada mirando el lago. Su rostro me asustaba pues no marcaba ninguna expresión. Hubiera preferido mil veces que me gritara y se enfadara. O que su hubiera avergonzado de que se hubieran enterado de su secreto, también hubiera preferido incluso que se echara a llorar. Cualquier reacción normal me la hubiera esperado. Pero siempre me sorprendía, parecía que nunca se comportaría como marcan las expectativas. Tan solo se quedo callada sin expresión. Daria todo un mundo por saber sus pensamientos en estos momentos.

-¡Bella, amor! ¡Dime algo! Lo que sea… pero por el amor de Dios, dime que estas pensando..

Pero no recibía respuesta y me asustaba cada vez más.

-Bella! ¿Qué te ocurre? ¡Dime algo que me estoy volviendo loco! ¡BELLAAAA!

Al fin racionó, me miro pero sus ojos estaban ausentes completamente. No tenían brillo, no tenían nada.

-No puedo permitirlo Edward. No puedo permitir que algún de mis amigos o familiares corra ningún peligro. No puedo permitir que te enfrentes a James. No puedo… simplemente no puedo

-Bella… no va a suceder nada!- Pero no me escuchaba

-Todo esto es mi culpa, y no debo arrastrar a nadie. Si alguien sufriera lo más mínimo… no podría soportarlo. Debería haberme ido hace mucho tiempo. No debí implicarte en mi vida. No debí enamorarme… No me está permitido… y ahora… no puedo dejaros hacer eso.

-¡Bella! ¡¡¡Que estas tratando decir!!!

-Que debería irme de aquí.

-NO!!!! No vuelvas a pensar eso.- Sabía perfectamente a que se refería con marcharse, puesto que fue así como la conocí.- Si te perdiera moriría contigo… no lo entiendes… Bella" Por favor escúchame. No permitiré que hagas nada en contra tuya. No permitiré que te alejes de mi lado. Que parte "Eres mi vida" no entiendes. Bella amor! nada nos ocurrirá, te lo prometo… pero no me dejes… no… - Sentí como mis lagrimas humedecían mi rostro. La sola idea de perderla perforaba mi corazón provocando el peor de los dolores.- No amor… te amo más que a mi vida, te amo desde el día que te saque del lago… y ahora no puedo perderte… eres todo, mi alma, mi corazón mis ganas de vivir…

-Yo siento lo mismo Edward… por eso no puedo permitir que te enfrentes a James… no puedo ser egoísta..

-No eres egoísta, amor. Somos nosotros los que decidimos hacer esto porque te amamos… si te fueras de nuestro lado.. si te mataras… es cuando serías egoísta… puesto que no pensarías en el daño que provocarías a tus padres, a tus amigos, a mi familia… y sobre todo.. a mi.

-Edward!

-Siento ser tan rudo y poco caballero en estos momentos.. pero solamente la idea de perderte…

-Edward, amor… mírame.

Levante de nuevo para verla, lo que mis lagrimas me permitían y por fin volví a ver sentimientos en sus ojos. Pude leer amor pero también preocupación…

-Edward.. no haré nada… te lo prometo. Pero no llores más, me parte el alma verte así.

-¡Entonces júrame que no harás nada!

-Si tú me juras que no te pasara nada. Y que nunca me dejaras.

-Te lo juro amor.. y nunca te dejare.

-Entonces es…para siempre

-Para siempre… hasta la eternidad.

La abrace lo más fuerte que me permitió mis brazos, y la bese como nunca imagine besar a nadie. Como nunca besaría a nadie en público. Pero solo estábamos nosotros y el mundo me daba igual. Hace unos minutos sentí perderla, y ahora todo lo que quería era sentirla lo más cerca posible. Fundirme en ella.

Rompimos el beso cuando nuestros cuerpos exigían aire, pero no nos separamos. Permanecimos abrazados y en un cómodo silencio hasta que la noche llego a nosotros.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario