Capítulo 6 Acepto

Habían pasado tres largos días desde ese paseo por chicago, y no sabía nada de ella. Mi madre salía todos los días al club, y al regresar me informaba de si la había visto o no. Durante esos días, ella tampoco asistió al Club, y sus padres no contestaban muy abiertamente a las preguntas de mi madre.

Me estaba preocupando realmente. No sé porque me sentía tan protector con ella, pero tan solo la idea de que volviera atentar contra su vida, me hacía sentir una punzada dolorosa en el corazón.

No podía ir a su casa directamente, puesto que no estaría muy bien visto, que una dama recibiera visitas sin una previa invitación. No si no eres su novio. Y yo definitivamente no lo era.

Al menos me quedaba la esperanza de verla este fin de semana. Ya que mi padre llegaba al lago y organizaríamos una cena en mi casa. Mi madre mando recado junto con una de las sirvientas, a la casa de Swan. Confirmando la asistencia de cuatro personas.

Suponía que tendrían la visita de algún familiar, y les acompañaría en esta visita a nuestra casa.

Al final de la larga semana, sin saber nada de Bella. Me prepare para el ansiado Sábado. Como era de costumbre, mi padre llego con las luces del alba. Y se encerró todo el día en su despacho. Mi madre, organizaba todo lo referente a la cena junto a la ama de llaves. Y yo… solo me recluí en mi amado piano.

La hora de la cena llego, y una de las chicas me aviso que las visitas se encontraban en la sala de estar. Baje ansioso de volver a verla, pero no me esperaba lo que me encontré.

Mi madré estaba sentada en uno de los sillones, hablando tranquilamente con la Sr.Swan. Mientras mi padre y el Sr.Swan, se encontraban en el jardín fumando y hablando. Frente a mi madre, se encontraba Bella con una tristeza en los ojos como nunca le había visto. Y junto a ella, un hombre que jamás había visto. Este la tenia cogida una de sus manos y conversaba con ella.

-Buenas tardes!- Irrumpí en el salón, y mi note que mi voz estaba teñida de resentimiento. Pero así me sentía, no me gustaba que ese caballero tuviera esa confianza con mi Bella… un momento… mi Bella, bueno estaba claro que ella era mi amiga, y no sé quién era él, ni las razones ni sentimiento que tenia él hacia ella… eso me hacia hervir la sangre…

-Hola Hijo, ven acércate… ya conoces a los señores Swan

-Mucho gusto volverla ver Sra. Swan.

-Por favor hijo, llámeme Renée.

-Como usted, guste… Srta. Isabella….

Ella me miro a los ojos, y se que la desconcertó que la llamara por su nombre completo. Pero no me pareció adecuado, llamarla por su nombre familiar ante aquel desconocido y su familia.

-Edward! … le presento al Sr.Crowler

-Llameme Tayler, es un placer

Le estreche la mano que me tendió e intente forzar una cordial sonrisa.

-Hijo,- Me llamó mi madre y voltee a enfrentarla.- Al parecer Tayler es un pretendiente de Isabella, y ha sido muy amable a compartir con nosotros su primera cita.

De acuerdo,.. No era muy normal que mi madre me informara de eso… y al parecer la Sra. Renée, no le molesto en absoluto que mi madre diera tanta información. Además note algo extraño en la mirada de ambas.

-Ven Edward, aproxímate a tu madre y a mí.

-Con mucho gusto…

Desde luego algo extraño estaba sucediendo. ¿Por qué querían que me acercara?

-Hijo- Comenzó Renée en un tono que parecía más un susurro.- Todavía su padre no aceptado la proposición de él. Creo que mi marido está esperando que alguien más se presente ante él…-Era mi imaginación o me estaba insinuando que debería presentar mis respetos y mi interés hacia su hija.- También se… que a mi hija no es de total agrado.- Vale definitivamente me estaba diciendo que debería cortejar a su hija, pero ¿Qué hacer, ella no quería a nadie en su vida…?¿Por qué a mi si me aceptaría?

-Señora..- Mi madre me miró infundiéndome valor… pero no sabía que decir..- Si me permite, creo que primero desearía hablar con su hija… el poco tiempo que la conozco me hace pensar que no quiere a nadie cerca.- más bien me lo confirmo ella….- Si ella me aceptará.. no tendría ningún problema en presentarme ante su marido…

-Hijo…- Ahora fue mi madre.- Renée y yo hemos estado hablando toda esta semana, y ambas estamos de acuerdo en que entre ustedes hay algo… no tengas miedo.

-Madre, usted sabe cuál es mi planteamiento de futuro… que le puedo ofrecer a ella.

-Felicidad! .- Me contestó su madre.- Edward, cuando regreso de la ciudad, tenia un brillo en los ojos que hacía tiempo no la veía…Pienso saltarme todas las normas que existan con tal de ver a mi hija feliz… Si te resulta atrevido mi proceder o el de tu madre, es porque ambas somos madres y sabemos más de lo que ustedes se creen. Hijo, no seas tonto… no se lo que siente mi hija, pero sé que eres el único que la ha hecho sonreir.

Esas palabras me llegaron al corazón. Ese fue mi propósito, hacerla feliz y al parecer lo conseguí. ¿Pero y si ella no me acepta? No sabía que hacer, estaba claro que con ella me sentía a gusto, que podía hablar de miles de cosas. Que me divertía y sobre todo, tapaba ese hueco que sentía vacio.

-Hablare con ella…- Concluí…- Prefiero pedir primero su permiso.

-eso ella te lo agradecerá… pero se discreto, mi marido le gusta las cosas bien hechas.

-No se preocupe… en cuanto ella acepte, hablare con el Sr. Swan.

-No tardes en hacerlo Edward… Renée y yo distraeremos al muchacho después de la cena… debes llevarla al jardín y hablar…

-Madre… por qué me recuerda a una celestina?

Ambas mujeres se echaron a reír pero no comentaron nada más. Por un lado me sentía atrapado en una trampa, que sutilmente había tejido mi madre y su ahora amiga Sra. Swan. Por otro lado, me sentía feliz por haber tomado la determinación de cortejarla realmente. ¿Tal vez lo deseaba realmente? Puede que si, y tan solo estaba negándomelo a mi mismo. Sea como fuere… hablaría con Bella esta noche. Aunque solo sea para librarla de aquellos odiosos pretendientes.

A los pocos minutos, nuestra ama de llames nos aviso que estaba lista la cena y todos entramos en el comedor. Sutilmente mi madre me sentó al lado de Bella, lo cual agradecí. Tayler se encontraba sentado frente a nosotros. La velada transcurrió muy agradable, conseguí entablar una conversación muy interesante con Bella, su madre y mi madre. Pero me pareció que Tayler, por mucho que quería participar, no sabía cómo entrar en ella. Nuestros padres, hablaban de sus cosas, pero de vez en cuando participaban en ella. Dejándole finalmente excluido de toda platica. Visto su malestar, intente entablar con él algún tipo de conversación, pero definitivamente, este muchacho no tenía grandes cosas en su cabeza. No pudo hablar ni de literatura, ni de arte, ni de música… y menos de política o de la guerra. ¿Es que no leía ni los diarios? Al parecer, no.

Después de cenar, mi padre se metió en el despacho con Charlie. Mi madre y Renée tomando del brazo a Tayler, se fueron al la salita a esperar el café. Así que este era mi momento. Ofrecí mi brazo a Bella y entre en la salita en dirección al jardín.

-Bella, me acompañarías al jardín. Desde el poche se ve el lago.

-Por favor!!!!- Fue más una súplica que otra cosa, por lo que arrancó de mi una fuerte carcajada. Estaba claro que ella quería librarse de Tayler.

Una vez salimos, me aparte de la vista de la salita para tener algo más de privacidad. Más que nada, no quería que Tayler se diera cuenta y me arruinara este momento.

-Bella ¿Te encuentras bien?- No sabía por dónde empezar…

-No Edward.. no me siento bien.

-Es por Tayler?

-Si, ayer se presentó ante mi padre y este accedió a que hoy nos acompañara… pero si te soy sincera… no lo soporto.

-Ja j aja …. Ahora entiendo sus gestos…

-Tanto se me nota.

-Bueno… yo al menos lo he detectado, y creo que nuestras madres también…

-¿Hablando de madres? ¿Qué querían hablar contigo?

-Pues de lo mismo que quiero hablar yo contigo…

-Ahhh Edward… no sea tan tríptico…

-Ja ja ja… Perdona…. Ambas me han pedido que me presente ante tu padre, para pedirle autorización a que te corteje…

-¿COMOOOOO?

-traqulicese Bella, primero le he dicho que desaba hablarlo con usted primero. Se de primera mano que no desea ser cortejada….

-Ni usted cortejar!.. eso también me lo dejo claro…

-Así es.. pero después de hablar con ellas… no sé…estoy cambiando de opinión.

-mmm ya veo…Edward.. no haga nada que no desee… creo que se siente en la obligación de protegerme, y estoy convencida de que piensa, que si usted e ofrece lo hará para ayudarme a quitarme de en medio a Tayler o a chicos similares..

Si, en eso tenía razón. En el poco tiempo que nos conocíamos ella sabía como era yo. Cosa que me agradaba mucho más. Puesto que yo sentía que la conocía desde hace siglos.

-Bella, no le voy a negar la razón… pero otra parte de mi… lo desea…

-Edward.. yo no soy buena para usted. Ya le he dicho que no soy buena para nadie…

-No Bella no empiece con eso de nuevo…

-Pero así es…- Una lágrima escapo de esos ojos achocolatados que me quitaban el sueño. Tomé su rostro entre mis manos y le seque la lagrima con mi pulgar…

-No llore Bella… y déjeme decir a mi si es buena o no para mi…

-Edward.. yo…

-Shhhhh… Sea sincera conmigo… ¿no le soy de su agrado?

-No es eso… Si no tuviera esta marca en mi…seriais perfecto, incluso más de lo que yo nunca imagine…

-entonces aceptaría que la cortejara… aceptaría ser mi novia..

-Edward… yo de verdad… no creo poder… no quiero decepcionarle..

-Eso no ocurrirá Bella, Sois diferente a cuantas mujeres conocí. Y me haces sentir de manera diferente. Bella, desde que te salvé en el lago mi mundo ha cambiado completamente. Antes estaba completamente perdido… y ahora… solo estoy así cuando no la tengo cerca.

-Edward.. yo… no sé qué decir…

-Acéptame… y juntos podremos ayudarnos…no me importa que no me cuentes tu secreto… aunque me maté verte sufrir así. No me importa nada Bella… de verdad… solo quiero estar cerca suya. Llámame egoísta, pero no puedo estar lejos de ti… no puedo…

-Está bien… te acepto… aunque sé que en algún momento te alejaras de mi…

-Nunca Bella… nunca.

Algo dentro de mí me empujo a besarla, no sé si todos los besos serian igual que este. Puesto que era la primera vez en mi vida que lo hacía. Lo que sentía era indescriptible, era como si dos piezas encajaran a la perfección. Tenerla en mis brazos, me hizo sentir completo en todos los aspectos de mi vida. Este era mi lugar… al fin lo había encontrado, y no me importaba nada más en estos momentos. Debería agradecer a mi madre el pequeño empujón que me dio, y hablar inmediatamente con Sr. Charlie.

A muy pesar mío, me distancie de ella, manteniendo su cara en mis manos.

-Debemos entrar…no quiero que tu madre se ofenda…

Ella asintió y volvió a tomar mi brazo. No sé si fue mi impresión, pero en estos momentos no conseguí encontrar en sus ojos, ese dolor que mostraba anteriormente. Cuando al fin entramos en la sala, ambas madres nos miraron y sonrieron. Creo que ellas adivinaron cual había sido la respuesta de Bella. Y algo obvio deberíamos mostrar en nuestras caras, puesto que Tayler se levantó al vernos bastante enojado. Pero no me preocupo en absoluto… al fin y al cabo… aún no se le había aceptado completamente… Ella me había elegido a mi.


 


 

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